martes, 26 de febrero de 2013

Como un navío en alta mar



La flota inglesa, armada hasta los dientes, avanza hacia Malvinas.
La Argentina, a través de la Cancillería, denunció que la flota no transporta urnas para el referéndum,  sino armamento nuclear en submarinos.  
Lleva más misiles para el poderoso grupo naval que ya está en las Islas, con aviones de combate de última generación, un centro de comando y control y una base de inteligencia electrónica que permite monitorear el tráfico aéreo y naval de la región.
De las 3 mil personas que hoy ocupan nuestras Islas, más de la mitad son efectivos militares británicos.
¿Qué clase de guerra busca la vieja Inglaterra frente a un país como el nuestro que sólo tiene como hipótesis de conflicto defender la paz?
¿O pretenden que se los tome en serio con un referéndum que se realizará puertas adentro del mayor cuartel militar del Atlántico Sur?
Si no fuera trágico, sería hasta gracioso. Porque dicen muy fruncidos y flemáticos que los isleños votarán para seguir siendo parte de la Corona Británica. Y cuando se les pregunta desde cuándo lo son, responden: “desde 1833”.
Y si fuese así ¿quiénes estaban antes de ese año? ¿Acaso extraterrestres malvinenses? ¿O dragones y serpientes marinas de la antigüedad?
Se lo dice la historia.  
Antes de 1833 estaban los argentinos que fueron expulsados violentamente de las Islas por una flota inglesa.
Antes de 1833 estaba don Luis Vernet y el Gaucho Rivero y sus compañeros.
Y mucho antes estaba el Comandante Pablo Areguatí, militar patriota y guaraní.
Y antes de todos ellos la Primera Junta de la Revolución de Mayo recibió el reclamo de pago del último gobernador español en Malvinas y fue entonces que Saavedra firmó la paga y al hacerlo ordenó que se asiente en el presupuesto oficial  “como si Las Malvinas fuesen un navío en alta mar”.
Todos ellos y sus descendientes, los hijos de los hijos de este pueblo expulsado de su territorio en 1833 podrían votar, por ejemplo,  para saber qué tono de celeste azul de cielo tendría la bandera de los argentinos en Malvinas.
Y ya que estamos en tema: ¿limpiarán su historia con Malvinas los EE.UU.?
Desde el ataque que hicieran en 1831 con la fragata Lexington dejando tierra arrasada para la invasión inglesa, hasta el conflicto armado en 1982, siempre apoyaron al   colonialismo inglés. Hoy se declaran neutrales ante el referéndum. Y es una buena noticia. Por algo hay que empezar.
La Argentina no está sola en esta lucha por sus derechos soberanos. La acompaña América Latina y el Caribe a través del MERCOSUR, la UNASUR y la CELAC.
Y por si fuera poco, la acompañan los 54 países del África que días atrás resolvieran unirse a Sudamérica en una misma consigna: Las Malvinas son argentinas.


El Argentino, martes 26 de febrero de 2013

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