domingo, 21 de octubre de 2012

Con todas las banderas



La bandera argentina que flameó el 28 de setiembre de 1966 en las Islas Malvinas, izada por Dardo Cabo y sus compañeros del Operativo Cóndor, ahora luce quieta, eterna, insurrecta, junto al altar de la Virgen de Itatí, allá en Corrientes.
Conmueve ver esa bandera allí. Tan llena de historia, de patria y utopías.
Al mismo tiempo es como si ella nos mirara y nos preguntara cosas y nos contara sus memorias. Y uno siente al verla que, de pronto, nos pregunta por Dardo.
Cómo decirle que a Dardo lo mataron una noche de frío en plena dictadura después de arrancarlo de la cárcel.
Y entonces siente que la bandera pregunta ¿fueron los ingleses los que lo fusilaron?
Y es allí cuando el dolor se transforma en vergüenza.
Porque la respuesta es que fueron los genocidas de la dictadura los que lo asesinaron.  
¿Es decir que los asesinos nacieron aquí, en la Argentina, en la misma tierra donde nació, creció y luchó Dardo Cabo y sus compañeros?
La que interroga es la bandera de Manuel Belgrano, la del Gaucho Rivero, la de los héroes muertos en Malvinas.
Y una lágrima asoma y no se sabe si es la hermana de Dardo la que llora, presente en la ceremonia, o es la propia bandera. O es uno. O somos todos.
Tristán Bauer observa la escena y se me da por creer que estará pensando que si no tiene sol, la bandera no es de guerra sino de amor y si es de amor, el pibe de Infancia clandestina la izaría sin pudor alguno.
Lo cierto es que la Presidenta cumplió con su palabra y se vino hasta Itatí como peregrina, dijo, a traer la bandera de una generación, para dejarla allí donde anda el pueblo con sus plegarias, sea en tiempo de amores, sea en tiempo de dolores.
Ahora está donde tiene que estar, para que nadie olvide de dónde venimos y hacia dónde vamos.  
Este acto profundo que encabezó Cristina junto al pueblo, es un acto que mira hacia adelante.
Que nadie se haga el distraído. Se está discutiendo poder en la Argentina. Se está definiendo qué tipo de democracia estamos construyendo, por un lado y qué tipo de democracia tutelada, colonizada, monopolizada, pretende resguardar el Grupo Clarín y sus testaferros políticos y mediáticos.
Por eso el 7D es una fecha bisagra que abre una puerta al futuro y cierra otras puertas al pasado.
Por esa puerta abierta habrá que pasar ordenadamente con todos los que quieran.
Y con los que no quieran también.
Por eso la caída del monopolio de la comunicación en el siglo XXI hace el mismo ruido que hizo el fin de la esclavitud en la Asamblea de 1813.   
En esta época donde lo intangible, como el conocimiento y la esperanza o su reverso, la ignorancia y la desesperanza, precisa de los medios para imponerse, disponer de ellos para expresarse es la llave maestra de las puertas que abrimos y cerramos.
De eso se trata la disputa por la palabra y de eso se trata la balacera de Clarín contra la democracia.
Cuando la Presidenta afirma que esta fue una década ganada para los argentinos está diciendo, creemos, que recuperamos el Estado y la política.
Porque cuando perdimos una década fue cuando perdimos el Estado como pueblo y como nación y la agenda política la decidían en el directorio de Clarín.
Hoy se resignifica la vida en democracia.
La propia categoría de “usuario-consumidor” puesto en términos culturales, no sólo funcionales, aparece a la luz de esta nueva época como una categoría de la prehistoria. Es decir, antes del 25 de Mayo de 2003.
La sociedad democrática tiene ciudadanos. El mercado, consumidores.   
Pero cuando el mercado es el que manda, impone sus categorías a la democracia, impone sus odiosas diferencias, sus exclusiones, sus monopolios. Y así reproduce su propia lógica sin estorbo alguno.
Hasta que alguien se atreve y le pone el cascabel al gato.
Por eso, ahora que volvió el Estado y la política, esa maquinaria montada en la década perdida deberá desmontarse hasta el último tornillo.
¿Y después qué? Preguntará usted. Por que de nada valdría dedicarse a deconstruir el monopolio si al mismo tiempo los sectores populares y democráticos no se abocan a construir nuevas herramientas de comunicación, nuevas vías, nuevos medios para instrumentar el tránsito de millones de voces que se quieran expresar, diciendo lo que quieran decir.
Allí donde el constructor encuentra escombros, limpia el terreno antes de construir un nuevo edificio.
En eso anda la Argentina real. Sabiendo que tener medios que sean un servicio público y no un coto de caza, implica necesariamente la pluralidad de voces.
Multiplicar es la tarea, canta Baglietto.
Esto debe ser así; porque la visión que tengamos de la comunicación dependerá de la visión que tengamos de la democracia, de la sociedad, de la historia larga y corta, de la ampliación de derechos.
Podríamos afirmar que aquel círculo vicioso y pernicioso entre la política y los grandes medios, se rompió en la Argentina.
Pero nada es para siempre porque sí. No hay determinismo que valga.
Que sea para siempre requerirá dar un nuevo salto en esta encrucijada; es decir, institucionalizar los nuevos derechos conquistados, como dice Cristina. Sacarle todo lustre partidario a las conquistas alcanzadas desde el 2003 para que sea el conjunto de la sociedad quien se apropie culturalmente de ellas.
Alguna vez Néstor Kirchner leyó un poema de Joaquín Areta, “Quisiera que me recuerden”.
Y vaya si lo recordamos.
Aquel poeta y militante peronista, desaparecido por la misma dictadura cívico militar que robó y entregó el monopolio de Papel Prensa a Clarín y La Nación, escribió este otro poema:
“Quién de nosotros será el que llegue con la bandera, quién pese a los despechos mantendrá la frente clara, quién sin resentimientos sabrá conservar su fuerza para combatir mejor. Quién será aquel hombre para quien sus amarguras sean sólo desgarraduras y no la fuente de su fuerza; quién me pregunto yo será siempre el equilibrio entre lo que se debe y se puede. Más allá de mi horizonte, de mi vida, de mis años, me inclino ante aquel hombre y le exijo conducir”.
Ya viene clareando el día. Y esta vez, viene con todas las banderas.

Miradas al Sur, domingo 21 de octubre de 2012
 

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