viernes, 13 de julio de 2012

Corcoveos de un final de ciclo



En un mismo día revivimos lo peor de nuestro pasado y vimos el mejor de nuestro presente y futuro. 
Pase y vea.
Moyano repitió disciplinadamente el discurso del poder económico mediático.
Con liturgia “sindical” y “peronista”, recitó enterita la agenda del Grupo Clarín: Inflación. Inseguridad. Impuesto a las Ganancias. Apoyo al gobernador Scioli.
Y para finalizar a todo orquesta, adelantó que votará contra el gobierno el año próximo.
Lo dijo ante los trabajadores que ayer concurrieron al acto en Ferro, quienes seguramente engrosaron en octubre pasado el 54 % obtenido por  Cristina Fernández de Kirchner. Sin precisar tutores ni intermediarios.   
El reloj está corriendo. Y eso pone nervioso a más de uno.   
El 7 de diciembre el Grupo Clarín deberá adecuarse a la ley de medios de la democracia y para esa fecha, Moyano debería tener listo su partido político electoral.  
Lo cierto es que el camionero rompió el movimiento obrero organizado para organizar  su propio sector partidario.
En la radiografía de este triste y solitario final, que con Moyano esté el Momo Venegas, acusado ante la justicia por la mafia de los medicamentos, no es un dato menor.
Pero más allá de prontuarios y agachadas, se hace evidente se mire por donde se mire,  que el país precisa un nuevo modelo sindical que lo represente genuinamente.
Moyano ya eligió: está explícitamente en contra del modelo de país que, con desarrollo e inclusión social, hizo por los trabajadores más que ningún otro gobierno en los últimos 50 años.  
No adscribimos a los que afirman que la verdadera CGT está del lado del metalúrgico Caló sólo porque son muchos más y porque son los gremios más poderosos en padrón de afiliados.
La verdad es que Caló y los sindicatos industriales que lo acompañan son la expresión de un país que recuperó la industria, el trabajo, el consumo y el mercado nacional.
Son la representación de las fuerzas productivas que protagonizan este cambio que vive la Argentina. Y es por eso que, más allá de la calidad de algunos de sus dirigentes y de la cantidad de afiliados, constituyen la verdadera CGT.  
Paradojas de la vida: como contra cara de ciertos personajes, justo hoy recordamos la partida del mejor de todos los militantes, Germán Abdala.
Nuestro eterno homenaje.
Ayer ocurrieron otros dos hechos paradojales:
*Héctor Magnetto se negó a mirar a los ojos a Lidia Papaleo. Esta vez no tenía  dictadores de su lado.
*En otras orillas, la Presidenta entregó la netbooks 2 millones y reinauguró Tecnópolis, la feria de ciencia y arte que mejor representa lo que somos y queremos ser los argentinos.
Aunque lo peor del pasado no termina de irse, la esperanza sigue encendiendo luces.

El Argentino, viernes 13 de julio de 2012






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