miércoles, 14 de diciembre de 2011

El Presupuesto de la victoria


Una victoria electoral contundente, como la del 23 de Octubre, sirve para agrandar el talle de la patria o para achicarlo.

Hasta el año 2003 crecimos viendo cómo la política entregaba, sin vergüenza alguna, sus panes y sus dones a los verdaderos dueños del poder económico mediático.

Y la Argentina se achicaba día a día, expulsando del trabajo a millones de compatriotas.

Así fue que estallamos en el 2001.

Hoy se escribe una historia opuesta a aquella. Ni siquiera distinta, opuesta.

“No soy la Presidenta de las corporaciones, sino de los 40 millones de argentinos”, avisó Cristina.

Y la Argentina se agranda. Y por lo tanto precisa recuperar el tiempo mal gastado por la oposición cuando fue mayoría en el Congreso, “Grupo A” mediante.

Ahora sabrán qué cosa es el trabajo parlamentario a favor de las mayorías y las minorías.

Ahora sabrán qué cosa es el trabajo.

La maratón se larga hoy.

La agenda es tan amplia como estrecho fue su paso cuando los opositores mandaban.

No hay tiempo que perder cuando la consigna es crecer, desarrollar, distribuir, igualar y volver a crecer, “aún en un mundo que viene a contramano”, como bien dice el ministro Julio De Vido.

Por eso se comprende que el Frente para la Victoria repare los daños producidos por la inacción opositora en el último período, aprobando rápidamente las leyes que hacen al formato y al contenido del modelo de inclusión social en pleno desarrollo.

La ley de Tierras se impone en un mundo donde la volatilidad y la voracidad del capital financiero internacional pueden hincarle los dientes a nuestra soberanía.

Al asumir su segundo mandato, la Presidenta dijo: es una ley que “no es xenofóbica, que no afecta derechos adquiridos y que simplemente quiere cuidar un recurso estratégico como es la tierra en un mundo que va a necesitar de los alimentos como de la energía”.

La ley de Presupuesto “sirve para crecer en un mundo inestable”, como definió el vicepresidente Amado Boudou.

Una digresión: ¿no es maravilloso nombrarlo a Boudou en ese digno cargo y no al que se fue con la cola bajo las patas?

El nunca extinto “Grupo A” tiene el triste record de haber dejado a un Gobierno popular, por primera vez en la historia, sin esa ley esencial para administrar los bienes de los ciudadanos.

No hay que olvidarlo. Es una forma de evitar que se repita.

Luego vendrá la prórroga de la emergencia económica, del impuesto al cheque y la modificación de la Ley Penal Tributaria.

Pero no se vaya que ahora viene lo mejor: la ley que declara de interés público la producción y la comercialización equitativa del papel para diarios.

¡Chupate esa mandarina!

Todos listos y a sus marcas.

La vida es bella… ¡Largaron!

El Argentino, miércoles 14 de diciembre de 2011

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