lunes, 26 de septiembre de 2011

Las sandalias de la primavera




La Presidenta afirmó el sábado último en Morteros, Córdoba, que Néstor Kirchner la alentaba en los momentos más difíciles, diciéndole: “Vas a ver que algún día se van a dar cuenta, vas a ver que algún día van a advertir que este proyecto no es para unos pocos, que es para los 40 millones de argentinos, para todos, vas a ver que se van a dar cuenta que nunca han ganado lo que habían ganado hasta ahora y que pueden ganar todavía mucho más, si en lugar de pelearnos y confrontar, unimos nuestra capacidades, nuestros conocimientos, nuestros saberes, con lo que el Estado puede hacer a partir de la educación, donde ahora estamos destinando el 6,47 por ciento para la ciencia, para la tecnología, para la educación, más de 800 jóvenes que retornan al país y que quieren seguir volviendo porque se habían ido por falta de oportunidades, que algún día todo eso, Cristina, me decía él, finalmente va a florecer como finalmente florece la tierra después de tanto ser regada. Y hemos regado mucho, hemos puesto mucho, él fue el que más puso y por eso, tal vez, hoy no nos acompaña”.

Habría que guardar este mensaje presidencial y releerlo cada vez que sea necesario hacer memoria.

Del mismo modo, habría que repasar el listado de infamias y pronósticos apocalípticos de los que apostaron a desbarrancarnos en este tiempo de reparación histórica que vive la Argentina.

No se trata de obnubilar el pensamiento con el goce propio ni llenarse de rencores con la palabra ajena.

Se trata de acertar el camino, sin que nadie equivoque el rumbo.

Para eso sirve la memoria.

Para que nadie nos confunda. Para que nadie nos asuste. Para que nadie nos mienta.

Hoy, setiembre del 2011, la Presidenta dio cuenta de los últimos datos de la industria láctea en la inauguración de la séptima Muestra Internacional de Lechería y del Centro Genético “Presidente Néstor Kirchner”, allí en Morteros.

“La Argentina aumentó su producción de leche en un 30 por ciento en estos años, del 2003 a la fecha, pero en su exportación el 260 por ciento y el consumo per cápita nos coloca hoy en 205 litros de leche por habitante por año, que es el mismo nivel de los países desarrollados”, afirmó Cristina.

Ayer nomás, julio del 2009, Hugo Biolcati, de la Sociedad Rural, decía que “la lechería está en su crisis terminal y el gobierno debe desregular el mercado interno y el externo”.

Tiempo después sentenciaría: “Va a faltar pan, carne y leche en la mesa de los argentinos”.

Menos mal que se equivocó fiero.

Y esta vez, además, llegaron a destiempo de la historia.

Que algunos sigan en invierno, no impide que calcemos de una vez y para siempre, las sandalias de la primavera.

Y esas sí que no tienen precio.


El Argentino, lunes 26 de septiembre de 2011

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