jueves, 23 de julio de 2009

UNA PRESIDENTA DE CUENTAS CLARAS


Con su tatuaje de serpiente oriental en el cuello, Francisco De Narváez ingresó a la Casa Rosada poco antes de las 5 de la tarde de ayer, acompañado de otros referentes de su espacio político.
De este modo, volvió a ganar la certidumbre de la democracia y volvieron a perder los cultores del silencio destituyente.
El dialogo no se suspende por lluvia, ni por nieve, ni por las vacaciones en Europa de alguna dirigente ausente.
Un dialogo sincero y respetuoso de la voluntad popular, como si esta fuese un acto casi religioso. Un ritual de civilización multicultural donde todas las jaulas están abiertas, sin miedos ni disimulo.
El Gobierno democrático lo está haciendo posible. Y es para festejar, sinceramente.
Esta vez, los convocados pasaron al amplio salón luciendo las anchas sonrisas de los nuevos y los viejos paladines de la comitiva.
La distensión del clima corrió por cuenta del ministro anfitrión, Florencio Randazzo, que con su habitual tono campechano, les dio la bienvenida y desarrolló brevemente el temario referido a la reforma política. En la hora que duró la reunión, los opositores expresaron los temas que habían llevado hasta allí.
A la salida, Gabriela Michetti fue muy elocuente al expresar la buena sensación que le dejó la reunión, coincidiendo con sus socios políticos en que fue un encuentro amable.
Randazzo por su parte, brindó una conferencia exponiendo la firme voluntad del Gobierno para seguir desarrollando estos encuentros.
Dejando testimonio sobre la celebración que nos merece esta consagración de la política por sobre cualquier otra variante conflictiva y antagónica, es necesario sin embargo, insistir en reafirmar el marco conceptual que acompaña a estos encuentros.
Para abreviar, digamos que en democracia, los opositores proponen, dialogan, critican, acompañan, legislan, se oponen.
Y el Gobierno, gobierna. Así de claro.
Tergiversar los términos de esta ecuación tan propia del sistema democrático, es contraproducente para poder llegar a buen puerto en el resultado de estas conversaciones.
Siempre es muy bueno y positivo el dialogo como método y como instrumento de consenso entre fuerzas distintas y dispares, previo al debate posterior en el Parlamento nacional. Pero sin que ninguno de los actores institucionales distorsione la responsabilidad que le otorgó la ciudadanía.
¿Por qué insistimos en este tema? Por que está claro que algunos opositores y en especial, algunos medios de información monopólicos, se encargan por estos días en ejecutar maniobras de desgaste sobre el Gobierno, pretendiendo imponer la agenda de la gobernabilidad e incluso, los nombres de los funcionarios para llevar adelante esa gobernabilidad.
Que el diablo no meta la cola, es responsabilidad de todos, de oficialistas y opositores.
Pero además, por que recién dentro de dos años, la democracia pondrá el escenario donde sí se deberá resolver, en un sentido u otro, el supuesto equilibrio de fuerzas que algunos análisis poselectorales dan cuenta en estos días.
En otro orden, señalemos, para completar el cuadro, que la amenaza de ruptura en la CGT, deja un gusto amargo entre quienes son testigos de la conducta del dirigente camionero, Hugo Moyano, en su permanente lucha en defensa de los trabajadores y de un modelo de país inclusivo. Pero también por que este tipo de división sindical, sólo favorece a los buitres del poder económico que hacen política con la atomización de la representatividad popular, en cualquiera de sus instancias.
Otra división, pero quizá en sentido positivo para muchos demócratas responsables, es la producida en la Coalición Cívica bonaerense, entre los seguidores de Elisa Carrió y la diputada electa Margarita Stolbizer.
Por último y mientras se esperaba la nieve en Buenos Aires, la Presidenta habló ante Jóvenes emprendedores, reafirmando el rumbo que eligió el país, provocando el aplauso juvenil al afirmar que no se sentía una Presidenta de borrón y cuenta nueva, queriendo ser lo mismo que reza nuestro título de hoy.
Mientras la memoria colectiva esté a buen resguardo en las alturas, el frío se soporta mejor.


Jorge Giles. El Argentino. 23.07.09)
http://www.elargentino.com/nota-50631-Una-Presidenta-de-cuentas-claras.html

1 comentario:

Mai Puvin dijo...

También me deja un buen sabor, una esperanza ASI de grande... pero cuidémonos de la oposición que desgasta, rompe y a veces... termina dándose el gusto porque encuentra quien legitime su maldad.

Besotes Jorge, un placer leerte siempre.